Basílica de Santa María - Retablo Mayor
Ocupa la cabecera del templo frente
a la puerta principal. Es una auténtica joya artística que reúne labores de arquitectura, escultura
y relieve. Durante más de veinte años trabajaron en él Jerónimo Hernández, Juan Bautista Vázquez,
el Joven, Miguel Adán, y Andrés de Ocampo entre otros escultores, Dorado, estofado y pintura se
deben principalmente a Juan de Salcedo y Antonio Pérez.
Está formado por tres cuerpos y un
ático, tiene siete calles de las que cuatro son de nicho e imaginería y las tres de mayor anchura,
de relieve.
La calle central presenta
tabernáculo y manifestador o templete en el primer cuerpo. Los apóstoles contemplan el sepulcro de
la Virgen vacío en el segundo cuerpo mientras asciende al cielo en el superior. En el último cuerpo
aparece el padre Eterno. En las hornacinas existen imágenes de apóstoles y en los relieves están
representadas escenas de la vida de la Virgen. Por todo el conjunto se reparten columnas dóricas,
jónicas y corintias.
Pertenece en estilo y época al
Renacimiento (1585-1608).