Basílica de Santa María - Capilla de las Ánimas
Fue adaptado como retablo de las
ánimas por Andrés Benítez siglo u medio más tarde de su fundación. Está empotrado en el muro de la
fachada, es de madera dorada y pintada. La hornacina o camarín contiene en su interior la imagen
del Señor atado a la Columna, en el centro y a sus lados, ligeramente postrados, San Jerónimo y San
Pedro en medio relieves.
Encima del tímpano, un penacho con
la Cruz de los Caballeros del Santo Sepulcro coronado con el escudo pontificio.